Fiadores (avalistas) y Codeudores: Estas palabras no significan lo mismo.

FOR-BUSINESS-WOMEN-199x300Uno de los aspectos que con más frecuencia encontramos en nuestro diario vivir, es el que algunos de nuestros familiares o amigos cercanos nos pidan el favor de que les sirvamos de "fiadores (avalista) o de codeudores" en algún negocio que tengan de arrendamiento de vivienda o de adquisición de vehículo, o de créditos estudiantiles, o de préstamo de dinero, etc.

Tengan mucho cuidado, esto puede convertirse en un mal negocio y en dolores de cabeza en el inmediato futuro,

y es necesario conocer las diferencias que existen entre las palabras "fiadores (avalistas) y codeudores", que aquí se las entregamos.

Es frecuente que cuando nos decidimos a respaldar alguna deuda de un familiar o de un amigo cercano, la entidad o la persona que les va a suministrar los recursos nos envía un formulario en el cual exige nuestra firma como "fiadores o avalista" o como "codeudores", creyendo que significa lo mismo y en realidad no lo es. Por lo tanto, antes de estampar nuestra firma es necesario que conozcamos la diferencia.

Si bien es cierto que en términos generales el Fiador o el Codeudor son las personas que garantizan el pago o el reconocimiento de la deuda ante quien suministra el recurso o el préstamo (Acreedor), la diferencia estriba en el procedimiento que tiene que hacer el acreedor al momento de cobrar su deuda frente a los fiadores o codeudores.

La diferencia estriba en que en caso de incumplimiento del pago de la deuda de la persona deudora principal, el fiador o avalista tiene el derecho a que antes que se le exija a él, el pago de dicha deuda, el acreedor primero tiene que perseguir jurídicamente los bienes del deudor principal, esto es, sus cuentas bancarias, muebles, inmuebles, participaciones sociales, etc., después de que el acreedor persiga al deudor principal y no logre de este su pago por insolvencia, ahí sí puede exigir el pago al fiador. (Art. 2383 Código Civil).

Contrario sensu, cuando firmamos como codeudores nos colocamos en el mismo nivel que el deudor principal, de tal manera que en caso de incumplimiento en la obligación, el acreedor puede exigirle su pago a quien éste decida, bien sea al deudor principal o al codeudor o simultáneamente.

Por lo tanto, si usted está en el papel de acreedor, cuando nazca la acreencia bien sea con la entrega del dinero prestado o entregue un inmueble en arrendamiento por ejemplo, exija que su deudor tenga un garante de su pago, pero en el documento que se firme como pagarés o contratos de arrendamiento, escriba claramente que el garante firmará como codeudor, no como fiador.
Pero si a usted le piden el favor de ser garante en un contrato como el de arrendamiento o por el préstamo de dinero, si ya está decidido a hacer tan grande favor, trate de firmar en calidad de Fiador, no de Codeudor.

De todas maneras, las responsabilidades ante la ley son las mismas, tanto como fiadores, como codeudores, están obligados a pagar, sopena de ser embargados, inclusive en su salario. Es por esto que tanto fiadores, codeudores, deudores solidarios y avalistas, pueden aparecer reportados en centrales de información financiera como Datacrédito, Cifin y Covidata, en caso de que su protegido, familiar o amigo, entre en mora.

Sin embargo, tenga en cuenta que el codeudor puede ser reportado a las centrales de riesgo en el mismo momento que es reportado el deudor principal cuando incurre en mora, mientras que el fiador sólo puede ser reportado desde el momento en que se le puede exigir el pago de la obligación incumplida por el deudor principal que respaldó, o sea, después que se hacen todas las gestiones necesarias en la persecución de los bienes del deudor principal y si éste no tiene, es en ese momento que se le hace exigible la deuda al fiador y ahí si podría ser reportado en las centrales de riego.

Por eso recomendamos que si usted ya está garantizando con su firma una obligación como codeudor o fiador, no se descuide y permanentemente exija a su familiar o amigo a quien les hizo el favor que le reporten su cumplimiento con dicha obligación, o pídale dicho reporte directamente al acreedor (banco, arrendador, prestamista, etc.)

Recuerde entonces que ser fiador o codeudor puede ser un muy mal negocio.

 

Gestión Jurídica: Tendencias Legales

Por: William Hernández Carrillo